#ReflejosdelMuseo3: Marta Ester

El Museo de Huesca realiza diferentes proyectos a lo largo del año. Para dichas actividades contamos en muchas ocasiones con personal externo que nos ayuda a plasmar nuestras ideas en montajes o publicaciones, entre otros. Encontrar a personas que sepan hacerlo, y que su trabajo sea plenamente satisfactorio, es otro de los logros del museo, que para la realización de sus actividades precisa trabajar con diseñadores gráficos o con personal experto en manipulación de obras de arte, por poner algunos ejemplos.

Marta Ester es una de estas personas: diseñadora gráfica y excelente profesional que ha colaborado con nosotros en diversos proyectos del museo – el más reciente ha sido la exposición “Labitolosa. Una ciudad romana en el Pirineo oscense” , de la que guardamos magníficos recuerdos de trabajo en equipo a pesar de lo complejo del proyecto – . También fue la responsable del diseño gráfco y expositivo en la muestra “Orwell toma café en Huesca”, en la que su buen hacer fue uno de los éxitos de la misma.

Ha trabajado – y sigue trabajando – en Huesca, ciudad en la que se siente como en casa, por lo que le pedimos que nos contara sus recuerdos sobre el museo, y nos han encantado sus palabras:

“Cuando pasas tiempo trabajando en un espacio te relacionas con él de forma inconsciente. Hasta que un día te das cuenta de que no atraviesas el patio transversalmente porque sea el camino más corto para llegar a tu destino, sino porque te gusta sentir sus piedras en los pies y disfrutar de ese espacio abierto y silencioso aunque solo sea durante un momento, es una especie de ritual.

El Salón del Trono es “mi” espacio. El primer día, cuando llego, está vacío, imponente, el último hay una exposición preparada para ser inaugurada. Pero lo importante es lo que sucede entre uno y otro. En esa sala he disfrutado del trabajo con grandes profesionales, nos hemos reído, trabajado en equipo, intercambiado ideas más o menos factibles, compartido un descanso, vivido momentos de estrés y nos hemos abrazado. Porque si hay algo que hace especial al Museo de Huesca es el factor humano. Toda la gente que trabaja o ha trabajado en él, lo sienten y viven como algo suyo. Y esa pasión la transmiten.


Como público del museo me sigue fascinando el recorrido expositivo a través de la Historia, siempre se descubre algo nuevo, algo que te sorprende. Pero es la obra de Ramón Acín la que me lleva una y otra vez a esa parte final. Me sobrecoge su obra “El agarrotado”, con formas sencillas y sin ornamentos, es capaz de transmitir un dolor intenso, de trasladarte a ese tiempo tan cercano de la historia de este país que no debemos olvidar”.

El agarrotado, Ramón Acín. NIG 04324. Archivo MdH

Marta, queremos darte las gracias por tus palabras, pero también por tu paciencia – infinita – trabajando con nosotros. Siempre es un placer y en los resultados comprobamos ese trabajo en equipo y la pasión que tú, y nosotros, ponemos en lo que hacemos. Tenemos ganas de darnos «ese abrazo».

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Marta Ester
24 abril, 2020 09:54

Gracias por vuestras palabras, siempre es un placer colaborar y trabajar con el Museo de Huesca. Un fuerte abrazo

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Ana Armillas
24 abril, 2020 10:42

Y para nosotros también; nuestras palabras son sinceras.

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Marta Ester
24 abril, 2020 10:50

Gracias, Ana, me demostráis vuestro cariño dentro y fuera del Museo.

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Víctor Pardo Lancina
24 abril, 2020 10:20

Es muy fácil trabajar con Marta Ester, yo he tenido la ocasión de hacerlo en varios proyectos. Es una mujer inteligente, sensible, paciente y entregada. Profesionalmente es brillante, perfeccionista y autoexigente sin desmayo. Trabajar con Marta no solo es fácil, es un placer y una oportunidad feliz siempre. Gracias, Marta.

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Marta Ester
24 abril, 2020 10:45

Gracias a ti por tus palabras, tu cariño y tu amistad, Víctor, siempre es un placer trabajar contigo codo con codo, y aprendo de ti, no solo de Historia sino de la vida. Un abrazo

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Ana Armillas
24 abril, 2020 10:48

Así es Víctor, suscribimos tus palabras. Gracias por tu comentario 🙂

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Y para quienes, como yo, formamos parte del público, recibimos el producto de ese trabajo esmerado (y de ese proceso de intercambio entre profesionales y seres humanos dotados de una especial sensibilidad) como un auténtico regalo. Pude disfrutar de ambas exposiciones y el abrazo, ese gesto que se ha convertido en un valor en alza en estos momentos, es la imagen gráfica que mejor resume la sensación que percibí nada más llegar a la entrada en ambos casos. El abrazo que se transformaba en un brazo pasado por encima del hombro que te acompañaba con delicadeza y afecto por los rincones y pasillos de esos viajes en el tiempo que te llevaban hasta la España de Orwell o a la Hispania de los habitantes de Labitolosa. Gracias por la belleza, el rigor y la memoria recuperada que encuentro siempre en cada una de vuestras propuestas. Un abrazo.

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Ana Armillas
24 abril, 2020 10:51

Muchas gracias por tu comentario Feli. Los abrazos y las risas, además del trabajo hecho lo mejor que sabemos, son marca de la casa.

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Marta Ester
24 abril, 2020 10:58

Gracias Feli. Me alegra saber que se transmite la pasión por el trabajo en el resultado final. Un abrazo

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Coincido con el comentario de Ana Armillas en que eres una excelente profesional (y me has dado muestras de ello cada vez que como diseñadora gráfica has atendido mis humildes peticiones desde El taller de Feli) pero, más allá, lo que habrán podido comprobar quienes hayan trabajado contigo, es tu gran calidad como ser humano. Y yo, además, puedo decir que eres una excelente amiga y que me enorgullece el merecido reconocimiento que recibes. Un abrazo.

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