Conservación y Restauración

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Es responsabilidad del área de conservación y restauración del Museo de Huesca la preservación de los bienes culturales que integran las colecciones del centro buscando su perdurabilidad en el tiempo, la recuperación de su legibilidad y la salvaguarda de sus valores materiales y documentales. Forman parte de los cometidos de esta área la conservación preventiva, restauración, documentación e investigación. También lleva a cabo la supervisión de la conservación del propio inmueble histórico y en especial de los espacios medievales del antiguo alcázar real integrados en el museo: Sala de Doña Petronila, Sala de la Campana y Salón del Trono.

Los profesionales del museo atienden a la diversidad de sus colecciones que abarcan los fondos de bellas artes y arqueología, además de los materiales depositados en el museo procedentes de los yacimientos de la provincia. Se efectúa además el seguimiento técnico de los centros dependientes o con obras pertenecientes a los fondos del Museo de Huesca como son el Palacio de los Barones de Valdeolivos de Fonz, los monasterios alto y bajo de San Juan de la Peña, el Centro de Estudios de Monzón y Cinca Medio (CEHIMO) o el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón.

Mediante la conservación preventiva se procuran las condiciones necesarias para la conservación de los fondos museográficos sin incidir directamente en los objetos, controlando o modificando las condiciones ambientales de humedad relativa, temperatura, intensidad y calidad de la iluminación, contaminación y control de plagas.

La sede central del museo cuenta con un laboratorio de restauración con técnicos especialistas al cargo en el que, principalmente, se realizan intervenciones en un amplio repertorio de materiales de procedencia arqueológica: cerámica, metales, vidrio, mosaico, pintura mural, piedra, hueso, madera, cuero…

Una vez que las piezas ingresan en el área de restauración son sometidas a un estudio a nivel historiográfico y de documentación gráfica, procurando la colaboración interdisciplinar con especialistas de otras áreas.

Las restauraciones siempre se llevan a cabo siguiendo los criterios de mínima intervención para garantizar la estabilidad de la obra deteniendo las degradaciones o alteraciones que le afectan. Es imprescindible que los tratamientos sean reversibles, ofreciendo la posibilidad de ser retirados en el futuro y reconocibles, pudiendo distinguir la pieza original de la restauración.

En el área de restauración se realizan otros trabajos tales como la selección de materiales, la clasificación y el estudio de conjuntos arqueológicos, ya sean dentro de líneas de investigación propias del museo o de otro tipo de procedencias. Cuando es necesario, los técnicos del museo se desplazan hasta los yacimientos arqueológicos para realizar labores de restauración in situ.

Asimismo, el Museo de Huesca como parte del entramado administrativo de la Comunidad Autónoma, colabora en programas de formación con la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón, sita en la misma localidad.

Ejemplos de restauraciones:

URNA PROCEDENTE DEL YACIMIENTO DEL PUEYO DE MARCUELLO. NIG 11588.

CAPITEL ROMANO PROCEDENTE DE LA EXCAVACIÓN DE LAS CALLES PELIGROS/DESENGAÑO EN HUESCA. NIG 11330.

PUÑAL PROCEDENTE DE LA EXCAVACIÓN DEL CASTILLO DE CASTELFLORITE. NIG 11666.

INSCRIPCIÓN PROCEDENTE DEL YACIMIENTO DE LABITOLOSA. NIG 11062.

TRABAJOS DE LEVANTAMIENTO DE UN INDIVIDUO EN LA EXCAVACIÓN DEL PUEYO DE MARCUELLO