Restauración de piezas de la excavación de la Avenida Monreal nº1 en Huesca

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Desde el área de restauración y conservación del Museo de Huesca queremos compartir con nuestro público, aunque sea virtualmente, algunos de los fondos que no están expuestos en las salas y que permanecen custodiados en las áreas de reservas del centro, así como parte del trabajo que no es visible pero sí esencial para la conservación de los bienes.

En el verano de 2017 se llevó a cabo una excavación arqueológica en la Avenida Monreal nº1 de Huesca, dirigida por Julia Justes y financiada por la empresa ORUSA. En esta intervención se rescató como elemento más significativo parte de una construcción cuadrangular, de grandes dimensiones, fabricada mediante opus cuadratum de excelente talla y ejecución, que forraba una oquedad tallada en la arcilla natural. A modo de hipótesis, Julia Justes apunta la posibilidad de que fuera parte de una construcción destinada a almacenamiento de agua; si así fuera, se desconoce si su destino sería para abastecimiento doméstico, fines lúdicos (termas) o industriales (abastecimiento de los vecinos alfares). En todo caso, el tamaño de esta estructura y la exquisitez de su construcción dejan patente su importancia dentro de las redes de circulación y almacenamiento de agua en la ciudad de Osca.

Yacimiento Avenida Monreal nº1. Fotos: J. Cabrero y J. Justes

Los restos arquitectónicos estaban colmatados por un estrato de tierra limosa, muy plástica, entre la que se pudieron recuperar 46.573 evidencias arqueológicas, se trata en su mayoría de restos de vasijas en un grado bajo de fragmentación. La naturaleza de las unidades estratigráficas que rellenaban esta gran estructura indica que la deposición se produjo en un medio acuoso y en un periodo de tiempo no demasiado largo. En todo caso, el grueso del material cerámico parece datarse en el siglo II d.C., apareciendo de forma esporádica alguna pieza de la centuria anterior.

Todos los restos arqueológicos fueron depositados en las dependencias del Museo de Huesca, donde en el momento de su ingreso les fue asignado un número de inventario de conjunto. Una vez finalizados los trabajos de lavado, siglado e inventariado de cada uno de los elementos, se procedió a su clasificación y documentación, pudiéndose comprobar la calidad y excepcionalidad de algunos de ellos. En estos casos, se individualizaron los elementos y se procedió a su incorporación en el registro del inventario del museo. Toda esta labor interna de documentación, así como su catalogación sistemática y razonada, se lleva cabo a través del sistema integrado de documentación y gestión museográfica (DOMUS).

Fase de siglado e inventariado de piezas. Fotos: Museo de Huesca

Dependiendo del estado de conservación que presentaban, excepcionalidad, necesidades de estudio o posible exhibición, las piezas fueron ingresando en el laboratorio de restauración progresivamente. Siempre rigiéndonos por las normas de los criterios reconocidos internacionalmente: mínima intervención y garantizar la estabilidad física, química y mecánica de las piezas, se llevaron a cabo los tratamientos en los elementos que lo precisaban. Todas estas acciones se realizaron guardando el máximo respeto por el original.

Según las habituales líneas de trabajo, en primer lugar se comenzó con la toma de documentación gráfica mediante realización de fotografía digital y mapeo de alteraciones; datos que se adjuntaron a la ficha técnica donde también se fueron aportando las características de las obras: medidas, siglas arqueológicas, descripción, materiales o estado de conservación en el momento del ingreso. Cada pieza requiere un tratamiento individualizado, pero, en términos generales, la intervención directa sobre ellas se inició con la realización de pruebas analíticas, continuando con las fases de limpieza en diferentes grados, estabilización del material, unión de fragmentos, así como reintegraciones volumétrica y cromática, para finalizar se procedió a la protección o consolidación de las piezas que lo precisaron.

Una vez acabadas las intervenciones, las piezas fueron depositadas en el área de reserva de los fondos arqueológicos, donde, para asegurar su adecuada conservación y estabilidad, se mantienen bajo los parámetros ambientales establecidos de humedad relativa entre 45-50% y temperatura entre 18-20º C.

Estos trabajos quedan reflejados en esta pequeña selección de piezas procedentes de la excavación de Avenida Monreal nº1, mostrando el antes y el después de las intervenciones de restauración. Desde el museo se pretende poner en valor los restos encontrados, además de compartirlos con el público a la espera de poder ser exhibidos en las salas del Museo de Huesca.

PIEZA DE HUESO CON INSCRIPCIÓN. NIG 13090.

FRAGMENTO DE MOLDE PARA FABRICACIÓN DE VASOS DE CERÁMICA, FIRMADO POR G.V. VERDULLUS (MÍNGUEZ 2019). NIG 12560.

BOTELLA DE VIDRIO. NIG 13112.

LUCERNA DE DISCO CON DIOSA VENUS. NIG 13089.

LUCERNA DE DISCO CON JÚPITER Y ÁGUILA. NIG 13091.

ÁRULA DE TERRACOTA. NIG 13088.

CAMPANILLA DE BRONCE. NIG 13111.

FRAGMENTO DE ANTEFIJO DE TERRACOTA CON ENGOBE BLANCO. NIG 13115.

VASO DE TERRA SIGILATA MARMORATA.  NIG 13113.

Fotos iniciales antes del tratamiento.

Fotos finales.

Detalle del sello OFABIN.