El Edificio: Su Historia

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La sede de los fondos primitivos del museo fue el edificio de la Compañía de Jesús, después pasaron al Colegio Mayor de Santiago que los alojaría durante 121 años, hasta 1967, momento en que se trasladaron al antiguo edificio de la Universidad Sertoriana, donde permanen en la actualidad.

El edificio fue obra del arquitecto oscense Francisco Antonio de Artiga en 1690 y se ubicó adherido al Palacio de los Reyes de Aragón.

El edificio proyectado por Artiga es de planta octogonal. El inmueble resultante de la obra restringió considerablemente la aparatosidad de la fachada original que éste había proyectado, con objeto de lograr una mayor sobriedad, con influencias herrerianas. El resultado ofrece una interesante portada barroca esculpida sobre piedra arenisca. El resto del muro frontal no presenta decoración y se levanta con sillares en la planta inferior y ladrillos en la superior. En las fachadas laterales, la austeridad es la nota dominante.

La sobriedad del edificio se rompe al acceder a su patio interior, con vegetación, porticado y también de diseño octogonal, con arcos carnapeles sobre columnas toscanas. El muro de fondo del pórtico forma ático sobre el tejado del mismo y se remata por acróteras herrerianas.

El edificio fue rehabilitado y restaurado en los años sesenta, para adecuarlo a su nueva función como museo. De esta remodelación resultaron seis salas de exposición permanente en la planta baja. Más adelante, entre los años 1993 y 1995, se ejecutó una nueva reforma arquitectónica, con objeto de dotar a la Institución de elementos tan esenciales como oficinas, biblioteca, almacenes, laboratorio…etc. Se recuperó un forjado ya existente en el edificio barroco y se dotó a la construcción de un nuevo piso que recorre todo el perímetro octogonal, en la bajo cubierta. Asimismo, se excavó un semisótano para ampliar la capacidad de los almacenes.

Palacio de los Reyes de Aragón

Las estancias existentes del Palacio de los Reyes se ubican adheridas al Museo de Huesca y constituyen un soberbio ejemplo del románico civil de finales del siglo XII. De este edificio se conservan tres salas que se conocen popularmente con los nombres de Sala de la Campana, Sala de Doña Petronila y Salón del Trono. Según la tradición oscense, la primera sería el escenario en el que se produjo la legendaria matanza y decapitación de caballeros insumisos por parte de Ramiro II el Monje; la segunda, con capiteles historiados policromados, hace referencia a la hija del mismo rey aragonés, dada en matrimonio cuando era muy niña al conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV. Estos desposorios consumarían la unión del Reino de Aragón con el Condado de Barcelona, germen de la ulterior y pujante Corona de Aragón. El Salón del Trono es utilizado en la actualidad para exposiciones temporales y eventos de distinta índole.