Una ciudad romana en el Museo de Huesca

Ayer por la tarde, después de meses de trabajo, pudimos abrir las puertas de Labitolosa en las dependencias del antiguo Palacio Real. En esta emotiva presentación nos acompañaron Mª Ángeles Magallón y José Ángel Asensio, comisarios y directores de la excavación; Olga Alastruey, Directora del Servicio Provincial del Departamento de Educación, Cultura y Deporte; Maite Bardají, Alcaldesa del Ayuntamiento de La Puebla de Castro; Laura Asín Jefa de Servicio de Difusión del patrimonio cultural, archivos, bibliotecas y museos y Ana Armillas, Directora del Museo.

Labitolosa. Una ciudad romana en el Pirineo oscense reúne los frutos de los más de veinte años de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el yacimiento donde se han encontrado destacados vestigios monumentales pertenecientes al ámbito público de la ciudad como la Curia y las Termas así como restos de viviendas en las inmediaciones. A través de un ameno recorrido en el Salón del Trono, se pretende dar a conocer el importante conjunto epigráfico hallado en el interior de la Curia así como los más de un centenar de objetos dispuestos en diferentes ámbitos asociados a la vida cotidiana de los habitantes del municipio labitolosano en la Antigüedad. La visita continúa en la Sala de la Campana donde se proyectan dos recreaciones de los interiores de estos espacios y culmina en la Sala de Doña Petronila con el final de la ciudad, la historia de la excavación y la musealización y puesta en valor del yacimiento.

Desde el Museo, hemos trabajado en equipo para que finalmente estas piezas puedan estar a disposición de los visitantes. El recorrido – muchas veces invisible – que una pieza arqueológica realiza desde que ingresa en el museo hasta su exhibición final conlleva numerosas fases concatenadas de inventario, catalogación, estudio de las condiciones idóneas de conservación, fotografiado, restauración, diseño de soportes y adición de elementos museográficos como paneles, cartelas o fotografías para facilitar su comprensión. El objetivo, tal como apuntaron los comisarios de la exposición, es poner a disposición de la sociedad todo el conocimiento generado y que desde el Museo de Huesca entendemos como una responsabilidad que asumimos con gusto, como institución pública que somos y que debe de estar al servicio de todos y todas.

Desde estas líneas queremos también dar las gracias al Instituto de Estudios Altoaragoneses y al Ayuntamiento de la Puebla de Castro por su amable colaboración; al Museo de Zaragoza y colecciones particulares por el préstamo de obras para esta exposición, así como a todos los profesionales y empresas que nos han acompañado en esta aventura: Marta Ester, Shu Digital, Tecmolde, Queroche, electricidad Carruesco y Aon Risk.

Gracias también a todos los compañeros, amigos y visitantes que ayer nos acompañaron en la presentación de la exposición.

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