Presentamos novedades en la Sala 4 del Museo de Huesca

 

 

En 2018 estamos celebrando el Año Europeo del Patrimonio Cultural. Bajo el lema Nuestro patrimonio: donde el pasado se encuentra con el futuro se busca fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.

Una de las funciones primordiales de los museos es la conservación del patrimonio cultural que custodian para el conocimiento y disfrute de la ciudadanía, actual y venidera. Esta labor de conservación es, por tanto, un compromiso social que desde el Museo de Huesca asumimos con orgullo pues una sociedad que valora su patrimonio cultural en sus múltiples facetas es, sin lugar a dudas, una sociedad más rica y plural.

Por otro lado, el Museo de Huesca busca siempre la sostenibilidad en la conservación del patrimonio cultural. Una de los principales métodos de conservación de los bienes culturales es la denominada conservación preventiva, es decir, todas aquellas intervenciones que se anticipan a los factores que son susceptibles de causar deterioros a los fondos custodiados en el museo, bien actuando directamente sobre los objetos, bien haciéndolo sobre el entorno que les es propio con el fin de prevenir y evitar los posibles daños que pudieran afectarles.

En palabras de Juan Antonio Herráez, coordinador del Plan Nacional de Conservación Preventiva, la actividad de conservación en los museos debe basarse en una gestión programada y responsable que atendiendo a criterios de desarrollo sostenible en los ámbitos medioambiental, económico y social permita desarrollar las funciones esenciales, optimizando los recursos disponibles y evitando su despilfarro. Con este modelo de gestión se amplificaría la función social que las instituciones responsables de la conservación del patrimonio cultural deben transmitir. Aspectos fundamentales como el control de las condiciones ambientales y los sistemas de iluminación, entre otros, están directamente relacionados con el uso eficiente de la energía y los recursos disponibles.

 

En este sentido, desde el Museo de Huesca tenemos el placer de poder presentar en sociedad una novedad en la iluminación de las vitrinas de nuestra Sala 4 dedicadas a la Alta Edad Media musulmana y cristiana. Utilizando un sistema led, que garantiza una buena iluminación respetando las condiciones de conservación de las piezas expuestas puesto que no incrementa la temperatura ni afecta a los pigmentos, hemos conseguido una sustancial mejora en la contemplación de los objetos de cultura material ubicados en estas vitrinas, además de mejorar la eficiencia energética de la iluminación. Asimismo, hemos añadido una nueva vitrina también con iluminación led para la exposición de una de la piezas más destacadas y queridas de nuestro museo, el Tiraz de Colls, un tejido hispanomusulmán del siglo XI que ahora puede contemplarse en todo su esplendor con unas condiciones de iluminación idóneas para su conservación, que en el caso de los tejidos son siempre muy delicadas y deben controlarse muy bien porque el efecto degradante de la luz sobre los textiles es acumulativo e irreversible.

En el Museo de Huesca sabemos que gracias a estas actuaciones el público que nos visita va a poder disfrutar más y mejor de varias de las piezas señeras del patrimonio cultural aragonés como son el Tiraz de Colls o los anillos procedentes del Panteón Real de San Juan de la Peña y nada nos satisface más que poder servir de mediadores entre estas obras y todos los públicos que se acercan a nuestro museo para su conocimiento y deleite.

 

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