Prácticas en el Museo de Huesca

Hoy queremos transmitir la experiencia de Blanca Mallada, alumna en prácticas del Grado de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Porque poder trasladar nuestro día a día resulta enriquecedor para ambas partes.

Gracias Blanca por tus cariñosas palabras. Museo de Huesca.

 

El modelo social actual establece la educación como uno de los factores más importantes para la población. La enorme competencia a la que nos enfrentamos al comenzar en el mundo laboral, con poca o ninguna experiencia, hace de los títulos académicos un arma fundamental a la hora de acceder a un puesto de trabajo.

Pero en muchas ocasiones, estas titulaciones ofrecen una extensa formación teórica, muy valorada hoy en día, dejando de lado la parte práctica, que es la que nos permite aplicar los conocimientos teóricos adquiridos.

Por eso es importante que se mantengan las instituciones que ofrecen este tipo de formación práctica complementaria.

El Museo de Huesca, como organismo vivo y dinámico, ofrece ciertos servicios a la sociedad, como la exposición de su colección permanente, exposiciones temporales, numerosas actividades culturales y educativas, servicio de biblioteca, fotografía, entre otros. Esto le permite mantener una estrecha relación con instituciones como la Universidad de Zaragoza, potenciando el terreno de la investigación al atender a los profesionales de esta rama.

También son parte de estos servicios las actividades formativas, entre las que se encuentran las estancias de prácticas profesionales en el museo.

Esta vez, he sido yo la persona elegida para realizar dichas prácticas, que me han permitido materializar y llevar a cabo todo lo aprendido durante mi formación en la Universidad de Zaragoza.

Tras varios años estudiando el Grado en Historia del Arte, aprendiendo a diferenciar corrientes, estilos y técnicas, y memorizando innumerables autores y fechas, ha sido en estas semanas cuando realmente he podido comprender cómo funciona esta parte tan importante del mundo del arte como son los museos.

Desde conocer a fondo y revisar la colección permanente, vivir el nacimiento de la exposición temporal Sed fugit de José Miguel Abril, conocer a profesionales del sector, participar en la gestión interna de la institución y en los procedimientos de recepción y préstamo de obras; hasta colaborar en la página web del museo, recopilar noticias acerca del mismo o vivir muy de cerca los hallazgos de las excavaciones arqueológicas del Pueyo de Marcuello, son solo una pequeña parte de todo lo que estoy aprendiendo aquí.

Por darme la oportunidad de vivir todas estas experiencias y por el inmejorable trato recibido por parte del personal, mi más sincero agradecimiento al maravilloso equipo que forma el Museo de Huesca.

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