Los fondos bibliográficos del Museo de Huesca

El pasado sábado 29 de junio, festividad de San Pedro y San Pablo, cumplió años nuestro museo, cuya fundación como Museo Artístico y Arqueológico de Huesca tuvo lugar en esa fecha del año 1873 a través de la iniciativa de la Comisión Provincial de Monumentos y gracias al apoyo e interés personal del artista oscense Valentín Carderera.

Los fondos iniciales del museo se conformaron con la colección de obras de arte procedentes de los monasterios y conventos del Alto Aragón que fueron nacionalizadas a raíz de la desamortización de Mendizábal en 1835 y otras colecciones. Entre ellas, gran parte de la de Carderera y varios lienzos del Museo de la Trinidad, antecesor del Museo del Prado.

Con el transcurso de los años, estos fondos museográficos se han ido ampliando y a su vez, el Museo de Huesca ha ido formando una importante colección bibliográfica, desde la prehistoria hasta nuestros días, que pone a disposición del público en su Biblioteca.

Hoy nos gustaría hablar de cómo se amplían estos fondos bibliográficos gracias a la colaboración del museo en exposiciones temporales de otras instituciones.

El préstamo de las obras de nuestra colección forma parte de la misión de difusión del museo y nos permite dar a conocer nuestro patrimonio artístico en otras zonas geográficas. Por otro lado, la colaboración en exposiciones temporales redunda en un mejor conocimiento de nuestras colecciones, tanto de los fondos que tenemos en la exposición permanente como de los que se encuentran en las áreas de reserva.

En una exposición las piezas forman parte de un discurso narrativo, pues a través de los objetos expuestos se hace llegar al público el relato que el comisariado de la muestra desea transmitir. Así, los objetos nos hablan y en función de los contextos pueden contarnos cosas muy diversas: obras que se integran habitualmente en la narración de nuestra exposición permanente se expresan de forma diferente cuando viajan fuera del museo.

Estas colecciones viajeras dejan la huella de su ausencia temporal impresa en los catálogos de las muestras en las que participan. Catálogos que a su vez pasan a formar parte de los fondos de consulta de nuestra Biblioteca y nos permiten ser testigos de cómo nuestras piezas encajan en otros discursos, así como ampliar, revisar y actualizar la información que sobre ellas tenemos al ser objeto de nuevos estudios e investigaciones.

En los últimos meses nuestra colección ha viajado mucho fuera de nuestros muros formando parte de exposiciones tan diferentes y a la vez tan interesantes como:

  • Fray Manuel Bayeu. Cartujo, pintor y testigo de su tiempo. Sala de exposiciones de la Diputación Provincial de Huesca, del 21 de julio al 4 de noviembre de 2018.
  • Goya y Buñuel. Los sueños de la razón. Museo de Zaragoza y Museo Goya-Colección Ibercaja. Zaragoza, del 3 de octubre al 30 de diciembre de 2018.
  • Panteones Reales de Aragón. Sala de la Corona. Edificio Pignatelli. Gobierno de Aragón. Zaragoza, del 20 de diciembre de 2018 al 17 de marzo de 2019.
  • Floridablanca. La sombra del rey. Palacio Almudí. Murcia, del 28 de enero al 28 de abril de 2019.
  • Heriotza. Ante la muerte. Museo San Telmo, San Sebastián-Donostia, del 13 de marzo al 26 de mayo de 2019.
  • El Juego del arte. Pedagogías, arte y diseño. Fundación Juan March, Madrid, del 22 de marzo al 23 de junio de 2019.

De todas ellas queda constancia en los espléndidos catálogos que están ya a disposición de los usuarios en nuestra Biblioteca.

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