La quinta campaña de excavaciones arqueológicas en Marcuello toca a su fin

Entra en su recta final la quinta campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de la Edad del Hierro de Marcuello (Linás de Marcuello, Loarre). Durante todo el mes de julio se están acometiendo labores de excavación, documentación y protección del yacimiento. El empeño del Museo de Huesca, institución promotora del proyecto, y la activa colaboración del Ayuntamiento de Loarre han permitido que alrededor de veinticinco personas hayan participado en el estudio arqueológico este año.

Casa 1 y área de trabajo. Marcuello 2016 (Fot. J.Fabre)

“El entramado urbanístico de este peculiar asentamiento, oculto durante milenios, se nos va revelando poco a poco. Los indicios que se apuntaban el año pasado sobre la meditada complejidad del casco urbano de Marcuello se están viendo confirmados este año”. Así adelanta José Fabre Murillo, director del proyecto de investigación arqueológica, algunas de las novedades aportadas por la excavación de este yacimiento en las cercanías de la población de Linás de Marcuello en el término municipal de Loarre y que tiene una antigüedad de entorno a 2400 años.

El interés de este asentamiento reside en dos aspectos fundamentales, la excepcionalidad de los restos que en él aparecen y su trazado urbanístico. Durante las campañas precedentes se ha recopilado un importante elenco de vasijas ceremoniales y objetos para el ornamento de clara inspiración mediterránea. Por otro lado, esta zona de la actual provincia de Huesca presentaba una laguna histórica, un hueco interpretativo que poco a poco se comienza a disipar y que ayudará a los historiadores a conocer un poco más, no sólo esta fase de la protohistoria oscense, sino incluso a entender mejor tanto las etapas prehistóricas precedentes como la llegada de Roma siglos después.

Este año, y a falta de concluir la campaña, ya han sido localizados dos nuevos espacios. El primero de ellos, precisamente da nuevas pistas de la organización urbanística de la ciudad. Al sureste del conocido frente de casas, ha aparecido lo que parece una nueva calle, perfectamente pavimentada con elementos de piedra de gran formato. Tanto la disposición como la envergadura de la misma – ya cuenta con más de dos metros de anchura – podría revelar la ubicación de una de las calles principales del poblado o pequeña ciudad. El avance hasta final de campaña y trabajos futuros, podrán dictaminar como se une esta nueva calle a la ya conocida desde campañas anteriores y que presenta la misma técnica constructiva, extraordinaria para estas fechas y justificada por la gran cantidad de piedra existente en los alrededores.

Por otro lado, y a falta de confirmación, parece que la conocida como Casa 1, lugar donde se hallaron más de 50 objetos de gran interés para el estudio de esta época, pudiera tener una habitación más de las que se creía hasta ahora. De ser así estaríamos ante un edificio singular que contaría con tres espacios. Uno de ellos destinados al amacenaje de objetos de prestigio.

No hay que olvidar que la excavación es solamente la primera fase para el conocimiento del pasado de un yacimiento. A lo largo de las semanas venideras se procederá al estudio y análisis de los materiales obtenidos en la excavación ya en los laboratorios del Museo de Huesca.

Un yacimiento para aprender.

Según el director del proyecto, dos son los objetivos de estas campañas arqueológicas. En primer lugar conocer de forma exhaustiva y metodológica los hechos que acompañan la construcción, pervivencia y abandono del asentamiento de la Edad del Hierro. Y en segundo lugar, pero tan importante como el anterior, brindar a arqueólgos titulados o en proceso de titulación la oportunidad de conocer de primera mano un proyecto de investigación en pleno desarrollo. “No son muchos los proyectos que en la actulidad den cobertura total a esos arqueólogos en prácticas, por lo que este año hemos contado con solicitudes de toda España. Gracias al Museo de Huesca y al Ayuntamiento de Loarre han podido trabajar con nosotros alrededor de 25 colaboradores de 8 universidades de Madrid, Barcelona, Tarragona, Santiago de Compostela, Granada, Zaragoza y U.N.E.D.”

Además del respaldo del Museo de Huesca y del Ayuntamiento de Loarre el proyecto se halla inserto en el Grupo de Investigación “Primeros Pobladores del Valle del Ebro” del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza. Por último, también es apoyado logísticamente por el Servicio Provincial de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Huesca, la Comarca de la Hoya de Huesca y distintos establecimientos de hostelería de Loarre.

Equipo de trabajo Marcuello 2016 (Fot.J.Fabre)

Jornada de Puertas Abiertas.

El próximo día 26 de julio se ha convocado una Jornada de Puertas Abiertas para que los interesados por el yacimiento puedan ver de primera mano lo que se conoce hasta ahora del mismo. Aprovechando la finalización de los trabajos de excavación, antes de que se proceda a la cubierta del mismo hasta la próxima campaña, se ha programado este acto por parte del Ayuntamiento de Loarre que contará con las explicaciones del equipo de trabajo del proyecto.

Fuentes municipales y de la dirección científica coinciden en la importancia de que este bagaje cultural sea transferido a la sociedad cuanto antes. El conocimiento por parte de todos, pero sobre todo de los habitantes de la zona, es la forma más efectiva de proteger un patrimonio tan vulnerable como lo es el patrimonio arqueológico.

 

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